29.6.09

Truquitos naturales

¡¡Hola chicas!!

Si, si, lo sé, estoy perdida y desaparecida. Pero es que Ahmed Nur ahora si que no me da tregua y ando cansadíiiiiisima detrás de él todo el rato. Físicamente estoy dolorida y contracturada, y anímicamente estoy bien aunque un poco al borde de la histeria en algunos momentos. Pero bueno, a ver si encuentro alguna actividad que me haga canalizar esta energía que me desborda.

A lo que iba. Quería aprovechar para presentaros una página web que he creado:
Muslimah. Y hablar de una sección en especial: la de salud y belleza. En ella hay trucos para pequeñas molestias y consejos que pueden ayudarnos en nuestro día a día a sentirnos más guapas. Espero que le echéis un ojo y si queréis compartir alguno con nosotras, estaremos encantadas.

Pero, a parte de eso, quería hablaros de uno en especial: la depilación con azúcar. Puede que algunas ya hayáis oído hablar de ella y otras no. Para las curiosas, en la web hay una breve explicación y un enlace a un vídeo paso a paso. ¡Si lo probáis, no dudéis en compartir vuestra experiencia conmigo!

Un besito a todas y espero os sirva.

12.6.09

Colaboraciones

Hola mamis!

Estos días ando con poco tiempo para escribir y es que el rápido gateo de mi pequeño no me deja otra opción. Además, se pone de pie en cada mueble y se lleva a la boca hasta la mínima cosa que ve. Así que no puedo quitarle los ojos de encima. Eso si, nos divertimos un montón porque se emociona mucho al poder ser independiente y se le ve feliz feliz de poder moverse solo.

Aún con esto, ahora mismo ando colaborando en un par de páginas que me parecen interesantes.
Una de ellas es Mamística (http://mamistica.blogspot.com/). Gisela, la mamá autora del blog, cada mes invita a una mamá para que cuente sus experiencias y las comparta con todas nosotras. Este mes de junio me ha invitado a mi. ¡Gracias Gise y gracias a todas las mamis que me han acogido de forma tan dulce!

La otra es una web práctica y útil para mujeres y mamás: Marujas Modernas (http://www.marujasmodernas.es/). En ella encontrareis recetas, consejos para ahorrar, cosas de casa, de niños, sorteos y muchos más temas. Rocío, otra joven mamá, es su autora y una gran persona.

Echadles un ojo porque no os arrepentiréis.

Besos y ¡buen fin de semana!

1.6.09

¡Ahmed Nur ya gatea!

Esta entrada iba a titularse "Muchas ideas, poca inspiración" porque es esto lo que me pasa. Últimamente, entro al blog y lo miro, releo, pero a pesar de tener tanto que contar no encuentro como.
Pero mientras lo abría hoy miré a ver que hacía el peque en la alfombra y, al verlo dar sus lentos pasitos de gateo, lo supe. Es la hora de compartirlo, pensé.

No dudó que será un Fernando Alonso del gateo pero ahora, los primero días, lo hace torpe y lento y, a veces sin conseguirlo. Va coordinando poco a poco y da seguidos unos 3 ó 4 pasos, después ya no sabe seguir o se cansa, se sienta y sigue jugando.

Otras mamás me dicen que me prepare porque, aunque bonita, es una etapa de estar vigilando y detrás de ellos a cada momento. Pero lo cierto es que no me preocupa en absoluto. Es más, tengo unas ganas enormes de que pueda desplazarse él solito porque creo que para su independencia y libertad, será maravilloso. Eso sí, hoy mi marido acabará de preparar la casa para que este pequeño gamberro pueda moverse seguro por ella.

24.5.09

Hoy tengo ganas de llorar

Pero no os penseis que estoy triste o desanimada. Sí, tengo ganas de llorar pero de felicidad, de plenitud y de amor.

Aquí frente al portátil voy mirando como mi pequeño juega en la alfombra. Muchos atta vienen y van. Algunos de descubrimiento, otros de frustración. Y mientras él prueba el límite de su fuerza, de su seguridad y de su (tremenda) flexibilidad, yo observo asombrada por cada pequeño gran cambio que veo. Crece muy rápido y cada vez es un niño más fuerte, más sonriente, más feliz.

Me siento taaan llena de vida con él a mi lado, tan llena de amor que me desborda...

Lo quiero, lo amo y le admiro mucho por las veces que intenta sin conseguirlo, y lo fácil que olvida lo que costó cuando, al fin, lo logra. Me encanta verle crecer y, a la vez, me gustaría que todo siguiera siempre así.
Supongo que son sentimientos comunes a todas nosotras así que sé que en vuestra piel sabéis de lo que hablo.

Y como punto y final utilizaré esa frase que tiene Jenny en su blog que tanto me gusta (aunque -y discúlpame- algo modificada):
"Ser madre es saber que tu corazón andará vagando siempre fuera de tu cuerpo"

14.5.09

Palmas palmitas

... y volvimos a la casita de chocolate.

Hemos estado algunas semanas fuera (sí, otra vez) y han sido de lo más productivas. Hemos conocido gente, visitado a otra y disfrutado con todos. Pero lo que más me llama la atención es el cambio de mi pequeño. Ahmed Nur a vuelto enoooorme (al menos a nuestros ojos).

Mi rubito lindo ya empieza a ser un bebé grande que se comunica con la gente.
Estos días no solo sonreía a cualquier persona que se le cruzara sino que ha descubierto algo que le encanta: las palmas. Sí, tanto "palmas palmitas que viene tu mamá..." ha dado su fruto. Ahora no hace más que aplaudir cada vez que está contento, cuando algo le gusta mucho, cuando se aburre, cuando aplaudo yo, cuando decimos ¡¡bieeeeen!!, cuando quiere que le miren y hasta cuando está muy muy enfadado. Es decir, siempre.

Y si a este nuevo hallazgo le sumamos que se pasa el día hablando pues, sencillamente me lo comía. Está muy gritón, eso sí, pero no deja de hablar emocionado (ata, atta, atate, ate, tata).

La verdad es que crece muy rápido. Hace nada era un bebé pequeñito que solo lloraba y dormía, y ahora es un pequeño gamberrito que no puede estar quieto, que le encanta comer y tocarlo todo, que gatea hacia atrás, que sonríe con picardía y me llena la cara y la barriga de besos. Y es que esa es otra, ¡tiene pasión por mi barriga! ¿No será que la siente familiar?
Pues no se si será por eso, lo que si sé es que cada nuevo descubrimiento quiero estar a su lado porque así los dos aplaudiremos con ilusión y diremos con una sonrisa ¡¡atta!!

22.4.09

Mi puerta azul


Hace unas semanas salimos de viaje los 3. Marchamos a otro país aunque, si miro atrás, fue mas bien a otro mundo.
Una gran experiencia disfrazada de vacaciones. Unos días en los que viajé hacia el interior de mi misma sin dejar escapar ningún recóndito lugar de mi corazón, de mi mente.
Un lindo tiempo que me hizo bajar a la profundida de un océano para salir a flote renovada y limpia.
Una gran acogida que me ha enseñado cuanto hay dentro de mi por mostrar, por potenciar, por compartir. Unos brazos abiertos que me han dirigido a sacar lo más bello que tengo para dar a mi hijo.
Esta puerta fue mi preocupación hasta que se volvió mi refugio. En ella las personas más dulces han cuidado de nosotros hasta hacerme comprender la manera innata que hay en mi para cuidar.
Endulzar la vida ya no es una opción, es una forma que quiero aprender y mantener ya que hacer felices a los que más quieres cuesta demasiado poco para no hacerlo.
Farah, alegría, así me llamo desde entonces. Así quiero que me conozca la gente y eso es lo que quiero intentar trasmitir cada día de mi vida.
Gracias Ya Mawlana por esta miel tan dulce. Gracias por cuidar de mi, de nosotros. Gracias por tu tiempo, tu dedicación, tus oraciones y bendiciones. Gracias por mostrarnos, guiarnos y aguantar nuestras rebeldías. Que Allah te de más y más de Su luz y te alivie con tu carga. Que Allah te recompense infinitamente. Amín.

23.3.09

Nacimiento de un padre

Dado que soy yo la autora de este blog, es normal que me base principalmente en lo que yo siento o en mi forma de vivir la maternidad. Y, aunque son muchas las veces que nombro a mi querido Idris o le dedico alguna entrada, nunca me detengo demasiado en explicar como va viviendo su paternidad.
Pues bien, hoy tengo que hacerlo.

Como bien sabréis la mayoría de vosotras, la relación entre una madre y su bebé empieza a crearse mucho antes de que este nazca incluso, a veces, antes de quedarte embarazada. Ese anhelo, ese deseo de tenerlo es como una semilla que cuando, finalmente, está en tu vientre, empieza a brotar. Pero ese amor, ese vínculo, no empieza de cero. Va creciendo, fortaleciéndose, nutriéndose y alimentándose de tu alegría, tu esperanza, tus planes, tu ilusión, ... hasta que lo tienes en brazos. Ahí ese amor empieza a solidificar. Se va haciendo latente cada vez con más y más fuerza y, a los pocos meses, cuando te cruzas la mirada con tu retoño, sientes esa chispa especial dentro de ti, esa sensación que te hace sentir única y especial y es que, para tu bebé, tu eres lo más importante y lo más cercano.

Mientras nosotras disfrutamos los meses de espera, intentamos hacer partícipes a los futuros papás de muchas maneras. Ellos reaccionan muy bien y, aunque se esfuerzan y a veces la emoción también les puede, la mayor parte del tiempo no saben muy bien lo que está ocurriendo. No pueden llegar a comprender, no como nosotras.
Y cuando el bebé nace todo empieza a cobrar sentido para ellos. Ahora tienen en sus brazos a esa cosita pequeña que han estado esperando y es el momento del flechazo, cuando empieza realmente el amor.

A partir de aquí, cuando empieza la verdadera aventura de ser padres, cada hombre reacciona muy diferente. Unos se vuelven más pasotas; otros, más cariñosos; algunos, siguen un poco perdidos unos meses más; y otros, actúan como siempre negándose al cambio. Cada hombre es de una manera diferente y puede variar mucho la forma de vivir y llevar la paternidad de unos a otros.
Pero no estoy aquí para hablar de todos ellos (tampoco podría, ¿no?) sino de uno en particular y del más importante para mi: mi marido.

Cuando Ahmed Nur nació, él tuvo su momento único, especial e irrepetible al recibirlo en sus manos. Las semanas pasaban y, aunque no ha sido nada fácil para ninguno, él intentaba siempre estar ahí para nosotros. Estar lo mejor posible y hacer siempre lo que creía que debía de hacer para que estuviéramos bien. Era un gran marido y un buen padre. Pero, desde que el peque cumplió sus 6 meses, ha pasado de esto a ser un excelente marido y un padre maravilloso.
Ahora es cuando ellos dos empiezan a tener un vínculo especial. Y es que es ahora cuando el pequeño Ahmed Nur empieza a "responderle". Tienen sus momentos juntos, sus secretos, sus juegos ... empiezan a enamorarse el uno del otro.

Llevo semanas observándole y noto un gran cambio en él. Algo muy bonito está brotando y le está haciendo crecer cada día, convertirse en una mejor persona. Su forma de hablarle, su manera de calmarlo, sus juegos y tonterías, sus paseos, el modo en que le duerme, ... es dulce, muy dulce pero, sobretodo, es un PADRE.

Él ha acabado de cerrar el circulo con un fuerte nudo. Ahora esta familia es más bonita, más brillante y mucho más feliz. Ahora disfrutamos mucho más todos.

En su día escribí "Nacimiento de una madre" con mi propia experiencia. Hoy, con todo el honor que creo que se merece, he de contarle al mundo que ha nacido un padre.